NUESTRA VISIÓN

ANTONIO GÓMEZ. DirectorApasionados por los viajes, profesionales de los viajes, viajeros amateurs… en definitiva, somos viajeros que venden viajes. Nos dedicamos a los viajes porque nos gusta viajar, porque entendemos que el ser humano es un organismo móvil que está codificado para la trashumancia, para la interrelación y para el intercambio.

Somos viajeros porque creemos que se puede ser mejor ser humano comprendiendo al otro, escuchando y tratando de superar la inevitable diferencia. Porque hemos viajado ya bastante sabemos que una experiencia viajera de calidad deja un poso indeleble en uno mismo que de alguna forma ayuda a conformar la propia personalidad.

Nos gusta viajar y entendemos el viaje como algo activo, donde uno pone sus energías para conseguir una experiencia única. Por eso nuestra visión está claramente orientada lejos de los circuitos tradicionales y las fórmulas industriales. No criticamos, pero no compartimos los programas “todo incluido”, los vuelos charter o los destinos masivos de “sol y playa” donde la experiencia viajera se reduce al mínimo: uno no viaja al otro lado del mundo para encontrarse la misma comida que en su casa.

Fruto de nuestra forma de entender los viajes fue en su día la web de Traveloteca, hoy ya consolidada en el sector, operativa desde 2002.

Hoy nos enfrentamos a un nuevo reto, algo que nos llena de ilusión y esperanza: queremos servir de una forma muy especial un destino lleno de incógnitas y de matices, como es la legendaria Polinesia. Entendemos el destino como una meta inabarcable, donde cada uno encuentra justo aquello que viene buscando. Pensamos que hay una Polinesia para cada estado de ánimo. Para nosotros, Polinesia es un poliedro de experiencias.

Polinesia es un destino generoso, siempre da algo al que le pide, nunca defrauda: ¿Buscas playa? Jamás encontrarás aguas más cristalinas, arenas más blancas ni mayor gama de colores que en la laguna de Bora Bora. ¿Quieres aventura? Alimentar a tiburones y rayas, bucear con tortugas o pescar atunes quizá sea buena idea. ¿Te apasiona lo exótico? La cultura polinesia te entusiasmará con su folklore, sus costumbres y sus cantos. ¿Interesado en la cultura? Encontrarás restos arqueológicos de primer nivel en Raiatea, esculturas de dioses en Manihi o Huahine, rastros de la Segunda Guerra Mundial en Bora Bora o vestigios de conquistadores españoles en Tahiti. ¿Tu viaje tiene un tinte de romance?  Has llegado a puerto, marinero. En ninguna otra parte del mundo se entiende la Luna de Miel como aquí: cabañas sobre el agua, baños de flores, masajes con aceites aromáticos, bodas al estilo polinesio… ¿podrás digerirlo todo?
 
Polinesia es un destino que apasiona. Viajes Polinesia puede hacer tu viaje apasionante.